En los años pospandemia, el turismo en México ha experimentado un crecimiento acelerado, no solo como respuesta al levantamiento de las restricciones de movilidad impuestas a inicios de la década, sino también al encarecimiento del costo de vida en Estados Unidos y gran parte de Europa, lo que propició el desarrollo de un nuevo fenómeno social: los nómadas digitales.
Nómadas digitales en México
El término se utiliza para describir a aquellos trabajadores remotos que optan por salir de su ciudad o país de origen para residenciarse de forma temporal en otras latitudes, sacando provecho de variables como un menor costo de vida, exenciones fiscales, o apoyo gubernamental.
México, al ser un país naturalmente turístico, se ha convertido en el destino ideal para muchos nómadas digitales españoles, siendo el costo de vida inferior y las vistas paradisíacas de varios de los estados algunos de los motivos más citados. Sin embargo, Ciudad de México, como capital del país, es el destino más demandado.
Mientras que el costo de vida en México oscila entre los 800 y 1.500 dólares, en algunos países de Europa y en las grandes ciudades de Estados Unidos estos pueden superar los 4.000 dólares mensuales.
¿Por qué eligen la Condesa?
Dentro de la Capital, colonias como la Condesa han ganado popularidad entre los trabajadores remotos debido a que son barrios de clase media alta, contando con un mayor número de tiendas, mayor estabilidad en la calidad de servicios (con la velocidad de internet siendo esencial para estos “nómadas”), medidas de seguridad más efectivas e incluso más espacios habilitados para el coworking.
Los restaurantes en Condesa, en conjunto con la cultura gastronómica de la colonia, también son un atractivo importante debido a una gran variedad de platillos que se adaptan al paladar de todo tipo de extranjeros.
Al estar densamente poblada y contar con un gran número de negocios, la movilidad en la colonia también está diseñada para ser efectiva y de bajo costo, algo con lo que muchos de estos nómadas no cuentan debido a vivir en grandes estados donde cada pueblo y ciudad pueden estar separados por cientos de kilómetros.
Pero Ciudad de México, en conjunto con colonias como la Condesa, conforman solo una parte de los destinos elegidos por los nómadas digitales. Otras ciudades que también están alojando nómadas digitales de todo el mundo incluyen a Playa del Carmen, Guadalajara, Monterrey, Tulum, Mérida, Oaxaca y Puerto Vallarta.
¿Qué necesita un nómada digital?
Con cada vez más profesionales buscando destinos como México para trabajar de forma remota, es recomendable conocer los principales requerimientos para llevar este estilo de vida. Algunos de los más importantes son:
- Trabajar en un emprendimiento propio, o contar con un puesto de trabajo 100% remoto.
- En el caso de esto último, es esencial tomar en cuenta la zona horaria bajo la que opera la empresa.
- Cumplir con los requerimientos legales, lo que puede incluir un visado específico según el país, y contar con toda la documentación en regla.
- Contar con dispositivos de trabajo portátil (laptop o teléfono inteligente).
- Elegir un destino que esté adaptado a este modelo de trabajo: que cuente con acceso a internet de alta velocidad, suficientes espacios de coworking, e incluso un sistema tributario beneficioso.
No siempre es positivo
Aunque el turismo es esencial para el desarrollo económico de países como México, y la llegada de estos “nómadas” ha tenido un impacto en gran medida positivo, el aumento acelerado en el número de turistas también ha afectado la estabilidad de muchas de las colonias de la Capital.
El impacto no solo sería económico, con el costo de vida en la zona (especialmente en lo que respecta al alquiler) incrementando con el aumento en la demanda, sino también cultural, con muchos de los negocios locales viéndose obligados a cambiar su oferta para adaptarse a las necesidades de los extranjeros y ser capaces de competir con los establecimientos de menor arraigo cultural.
Este fenómeno también generó una ola de inversión importante enfocada en rentabilizar la llegada de más turistas, pero a su vez incrementó el alquiler comercial promedio en la mayoría de las colonias, forzando a los negocios familiares a abandonar establecimientos históricos.

